martes, 16 de octubre de 2012

SAN GERARDO MARÍA MAYELA


San Gerardo Mª Mayela 
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Así nace un santo
Gerardo nace en 1726 en Muro, pequeña ciudad del Sur de Italia. Tiene la suerte de tener por madre a Benedecta, que le enseñará el inmenso e ilimitado amor de Dios. Se siente feliz porque sabe que Dios está cerca de él, y toda su vida tiene por lema “hacer la voluntad de Dios”, lo que Dios quiere. Con doce años se tiene que hacer cargo de toda la familia, al morir su padre. Se convierte en aprendiz de sastre con uno del lugar que lo maltrata. Tras cuatro años de aprendizaje, justo cuando estaba capacitado para abrir una sastrería propia, entra al servicio del Obispo de Lacedonia, hombre de duro carácter. Los amigos le aconsejan que no acepte aquel puesto, porque todos los sirvientes abandonaban el oficio tras pocos meses. Pero a Gerardo eso no le asusta, y permanece con él hasta su muerte, tres años después. Cuando Gerardo piensa que se trata de la voluntad de Dios acepta cualquier cosa. En este tiempo Gerardo pasa largos tiempos de oración, que se convertirán en la fuente de su propia vida.
En 1745, con 19 años, regresa a Muro estableciéndose como sastre. Su negocio prospera, pero es poco el dinero que gana. Regala prácticamente casi todo lo que tiene. Pone aparte lo que necesita para su madre y sus hermanas, y el resto lo da a los pobres. Para él, la caridad y la solidaridad cotidiana son un constante crecimiento en el amor de Dios. Su deseo de seguir a Cristo le lleva a pedir ser admitido por los Capuchinos, pero su petición es denegada por ser delgado y de débil salud.

Misionero Redentorista
Los Redentoristas llegan a Muro en 1749. Gerardo participa activamente en la Misión Popular y es conquistado por la vida de los misioneros. Pide ser admitido como miembro del grupo, pero el Superior, Padre Cáfaro, lo rechaza a causade su salud enfermiza. Tanto insiste Gerardo a los misioneros que, cuando éstos están a punto de marcharse de la ciudad, el Padre Cáfaro aconseja a su familia que lo encierren en su habitación.
Con una estratagema que, en adelante, seguirá encontrando un eco especial en el corazón de los jóvenes, Gerardo anuda las sábanas de la cama y se descuelga por la ventana para seguir al grupo de misioneros. En la mesita deja un mensaje a su madre: “Voy a hacerme santo”. Recorre cerca de 18 kms. hasta alcanzar a los misioneros. "Llevadme con vosotros, dadme una oportunidad; y echadme a la calle si no valgo", dice Gerardo. Ante tanta insistencia, al Padre Cáfaro envía a Gerardo a la comunidad redentorista de Deliceto, con una carta en que dice: "Les mando a otro hermano, que será inútil para el trabajo…".
Gerardo se enamora total y absolutamente de la forma de vida que San Alfonso, el fundador de los Redentoristas, ha previsto para los miembros de su congregación. Hace su primera profesión como Hermano laico redentorista el 16 de julio de 1752. La etiqueta de "inútil" no le durará mucho. Gerardo desempeña todo tipo de servicios en la comunidad: jardinero, sacristán, sastre, portero, cocinero, carpintero y albañil. Además, sus palabras mueven el corazón de la gente en las misiones, comprometido con el anuncio de la Buena Noticia.

Paciente en la caridad y fuerte en la verdad
En 1754, Gerardo experimenta una situación dolorosa, que muestra su extraordinaria confianza en Dios. Entre sus buenas obras está la de ayudar a las chicas que quieren ser religiosas. Neria Caggiano es una de estas chicas, pero después de tres semanas en el convento vuelve a casa, frustrada en su intento de ser religiosa. Para explicar su actitud, Neria decide salvar su propia reputación destruyendo a Gerardo. En una carta que dirige a San Alfonso, Neria acusa a Gerardo de mantener un romance con una joven. Gerardo es llamado por San Alfonso para que responda a tal acusación, y en lugar de defenderse, mantiene silencio para no parecer que se excusaba. El tiempo –dicen- pone a cada uno en su sitio, y no hay nada oculto que no llegue a saberse. Durante un año fue apartado de toda relación fuera de la comunidad y privado de participar en la Eucaristía. Pese a todo, confía en Dios y en que la verdad será conocida. Poco tiempo después, Neria enferma gravemente y escribe una carta a San Alfonso confesando que sus acusaciones contra Gerardo eran falsas.

Un santo famoso por sus milagros
Pocos santos son recordados por tantos milagros como los que se le atribuyen a San Gerardo. Lo más importante eran sus milagros para ayudar a los demás como, por ejemplo, devuelve la vida a un chico que se había caído desde una roca; bendice la escasa cosecha de una familia pobre y les llegará hasta la próxima siega; multiplica el pan que reparte a los pobres; camina sobre las aguas para conducir un barco lleno de pescadores y llevarlo a puerto seguro… Desde el comienzo, se le atribuyen muchos prodigios a favor de las madres, protegiéndolas en el embarazo, ayudándolas a tener un buen parto e inspirándolas en la educación de los niños. Las madres acudían con mucha confianza a él. Gerardo veía en cada nueva vida un don de Dios que se debe cuidar y proteger.

Una vida joven que se apagó
En 1755 le sobreviene una hemorragia junto con disentería. Sobre su puerta pone el siguiente letrero: "Aquí se hace la voluntad de Dios, como Dios quiere y hasta cuando Él quiera". Muere al amanecer del 16 de octubre de 1755, en la comunidad redentorista de Materdomini. Cuando muere Gerardo, el Hermano sacristán toca la campana a fiesta en lugar de hacerlo con el tañido de difuntos. Se cuentan por millares los que se acercan para pasar ante el cuerpo de "su santo" y para llevarse un último recuerdo del que tantas veces les ha socorrido. Tras su muerte, se producen milagros en toda Italia, todos atribuidos a la intercesión de Gerardo. En 1893, el Papa León XIII lo beatifica, y el 11 de diciembre de 1904 el Papa San Pío X lo canoniza, proclamándolo Santo de la Iglesia Católica.

El santo de las futuras madres
Debido a los milagros que Dios ha obrado por intercesión de Gerardo en favor de las madres, las mamás de Italia pusieron gran empeño en que la Santa Sede nombrara a San Gerardo patrono suyo. En el proceso de beatificación se asegura que Gerardo era conocido como "el santo de los partos felices". Muchos hospitales dedican su departamento de maternidad al Santo y distribuyen entre sus pacientes medallas e imágenes de San Gerardo con su oración propia. San Gerardo sigue siendo hoy un modelo para todos, especialmente para los misioneros redentoristas, por su búsqueda constante de la voluntad de Dios y por su amor a Jesucristo, crucificado y resucitado, Buena Noticia de la Salvación.

Oración por las mamás y los niños
Dios y Padre nuestro, tú sembraste en San Gerardo María Mayela 
un amor increíble a tu Hijo Crucificado, con quien se identificaba, 
ayúdanos a seguir siempre tus pasos 
y ofrecerte nuestra vida sin guardarnos nada.

A ti te invocamos, Señor de toda vida, 
que concediste a san Gerardo, a lo largo de su corta existencia, 
un especial cuidado por la vida naciente y las mujeres embarazadas. 
Este rasgo típico de su caridad constituye para toda la Iglesia 
un estímulo a amar, defender y servir siempre a la vida humana.

Bendice, por intercesión de San Gerardo, 
a todas las mujeres que esperar un nuevo nacimiento
y a los hijos que llevan sus entrañas, 
para que ambos lleguen sanos a un feliz alumbramiento.

Y a toda tu Iglesia dale el don de amar, 
anunciar, defender y ofrecer la vida, 
que es el mismo Redentor Jesucristo, 

que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

http://www.redentoristas.org/sangerardo.html#sangerardo

http://www.redentoristas.org.ar/Congregaci%C3%B3n/Santos/Gerardo/Protector%20de%20las%20Madres%20y%20ni%C3%B1os.htm

VIDEO
http://www.tucristo.com/videos/8047/cssr-san-gerardo-mar%26Atilde%3Ba-mayela.html

http://www.youtube.com/watch?v=C6G9_QdQmlA&feature=player_embedded

lunes, 15 de octubre de 2012

TERESA DE LOS ANDES



http://santateresadelosandesenmendoza.blogspot.com.es/

http://en.wikipedia.org/wiki/Teresa_of_the_Andes

viernes, 12 de octubre de 2012

JUANA BERTTA


Santa Juana Beretta Molla

(siglo XX)


En Magenta, cerca de Milán, en Italia, Santa Juana (Gianna) Beretta Molla, madre de familia, que, esperando un hijo, no dudó anteponer con amor la vida de la criatura a la suya propia.

Santa Juana Beretta MollaVida y milagros de Santa Juana Beretta Molla

Gianna Beretta nació en Magenta (provincia de Milán) el día 4 de octubre de 1922. Desde su tierna infancia, acoge el don de la fe y la educación cristiana que recibe de sus padres. Considera la vida como un don maravilloso de Dios, confiándose plenamente a la Providencia, y convencida de la necesidad y de la eficacia de la oración.


Durante los años de Liceo y de Universidad, en los que se dedica con diligencia a los estudios, traduce su fe en fruto generoso de apostolado en la Acción católica y en la Sociedad de San Vicente de Paúl, dedicándose a los jóvenes y al servicio caritativo con los ancianos y necesitados. Habiendo obtenido el título de Doctor en Medicina y Cirugía en 1949 en la Universidad de Pavía, abre en 1950 un ambulatorio de consulta en Mésero, municipio vecino a Magenta. En 1952 se especializa en Pediatría en la Universidad de Milán. En la práctica de la medicina, presta una atención particular a las madres, a los niños, a los ancianos y a los pobres.

Su trabajo profesional, que considera como una «misión», no le impide el dedicarse más y más a la Acción católica, intensificando su apostolado entre las jovencitas.

Se dedica también a sus deportes favoritos, el esquí y el alpinismo, encontrando en ellos una ocasión para expresar su alegría de vivir, recreándose ante el encanto de la creación.

Se interroga sobre su porvenir, reza y pide oraciones, para conocer la voluntad de Dios. Llega a la conclusión de que Dios la llama al matrimonio. Llena de entusiasmo, se entrega a esta vocación, con voluntad firme y decidida de formar una familia verdaderamente cristiana.

Conoce al ingeniero Pietro Molla. Comienza el período de noviazgo, tiempo de gozo y alegría, de profundización en la vida espiritual, de oración y de acción de gracias al Señor. El día 24 de septiembre de 1955, Gianna y Pietro contraen matrimonio en Magenta, en la Basílica de San Martín. Los nuevos esposos se sienten felices. En noviembre de 1956, Gianna da a luz a su primer hijo, Pierluigi. En diciembre de 1957 viene al mundo Mariolina y en julio de 1959, Laura. Gianna armoniza, con simplicidad y equilibrio, los deberes de madre, de esposa, de médico y la alegría de vivir.

En septiembre de 1961, al cumplirse el segundo mes de embarazo, es presa del sufrimiento. El diagnóstico: un tumor en el útero. Se hace necesaria una intervención quirúrgica. Antes de ser intervenida, suplica al cirujano que salve, a toda costa, la vida que lleva en su seno, y se confía a la oración y a la Providencia. Se salva la vida de la criatura. Ella da gracias al Señor y pasa los siete meses antes del parto con incomparable fuerza de ánimo y con plena dedicación a sus deberes de madre y de médico. Se estremece al pensar que la criatura pueda nacer enferma, y pide al Señor que no suceda tal cosa.

Algunos días antes del parto, confiando siempre en la Providencia, está dispuesta a dar su vida para salvar la de la criatura: «Si hay que decidir entre mi vida y la del niño, no dudéis; elegid -lo exijo- la suya. Salvadlo».

La mañana del 21 de abril de 1962 da a luz a Gianna Emanuela. El día 28 de abril, también por la mañana, entre indecibles dolores y repitiendo la jaculatoria «Jesús, te amo; Jesús, te amo», muere santamente. Tenía 39 años.

Sus funerales fueron una gran manifestación llena de emoción profunda, de fe y de oración. La Sierva de Dios reposa en el cementerio de Mésero, a 4 kilómetros de Magenta.

«Meditada inmolación», Pablo VI definió con esta frase el gesto de la beata Gianna recordando, en el Ángelus del domingo 23 de septiembre de 1973: «una joven madre de la diócesis de Milán que, por dar la vida a su hija, sacrificaba, con meditada inmolación, la propia». Es evidente, en las palabras del Santo Padre, la referencia cristológica al Calvario y a la Eucaristía.

Fue beatificada por Juan Pablo II el 24 de abril de 1994, Año Internacional de la Familia.

Beatificada en 1994, año de la familia, por Juan Pablo II, quien la propuso como modelo para todas las madres. El Papa elogió a Gianna, quién no eludió el sacrificio, confirmando así su virtud heroica.

Juan Pablo II canonizó el 16 de Mayo del 2004 a la cirujana y pediatra Gianna Beretta Molla.

La milagrosa recuperación de Lucia Silva Cirilo de Brasil, quién padecía una grave infección después de una cesárea, fue atribuida a la intercesión de la Beata Gianna. Muchas otras curas se han reportado.

Si hubiese estado aun en el mundo en el año en que fue beatificada, Gianna hubiese tenido setenta y dos años.

Canonización. El milagro atribuido a la intercesión de Gianna Molla que abrió paso a la canonización: Elisabete Arcolino Comparini, con tres meses de embarazo, perdió todo el líquido amniótico. Ella y su esposo le pidieron a la beata Molla y la niña nació bien en mayo del 2000. El nacimiento es científicamente inexplicable. La llamaron Gianna Maria.

(Fuente: vatican.va)

viernes, 5 de octubre de 2012

FRANCISCO JAVIER SEELOS






(1819 - 1867) "El Asceta Alegre"
Sacerdote profeso de la Congregación del Santísimo Redentor (Redentoristas)
En 1860 fue candidato a obispo de Pittsburgh. Habiendo obtenido del Papa Pío IX la exención de tal responsabilidad, se dedicó de tiempo completo a la misión itinerante de 1863 a 1866, predicando en inglés y en alemán en los Estados de Connecticut, Illinois, Michigan, Missouri, Nueva Jersey, Nueva York, Ohio, Pennsylvania, Rhode Island y Wisconsin.

Después de un breve tiempo de actividad parroquial en Detroit (Michigan), fue destinado en 1866 a la comunidad de Nueva Orleans (Louisiana). También aquí, como párroco de la iglesia de Santa María de la Asunción, se le vio siempre como pastor alegre y disponible, dedicado de modo especial a los más pobres y abandonados. Pero en los planes de Dios su ministerio en Nueva Orleans tenía que ser breve. En septiembre, agotado por las visitas a los enfermos de fiebre amarilla, contrajo también esta enfermedad. Después de sobrellevarla paciente y alegremente durante varias semanas, pasó a la eternidad el 4 de octubre de 1867, a la edad de 48 años y nueve meses.
Octubre 5
Durante su funeral, el pueblo que llenaba la iglesia, reconociendo la santidad del Padre Seelos, deseaba tocar el ataúd con cualquier objeto para conservar su recuerdo.
Sus restos reposan en la Iglesia de Santa María de la Asunción.
Seelos fue beatificato por el Papa Juan Pablo II el 9 de abril del 2000.
Su fiesta se ha puesto el 5 de octubre.

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jueves, 4 de octubre de 2012

SAN FRANCISCO DE ASÍS



Santo de ayer y de hoy, su testimonio traspasa los límites geográficos. Dicen que es el santo que más se parece a Cristo. 

Personalmente le amo mucho. Tenía unos 18 años cuando me regalaron un libro que se llama: SABIDURÍA DE UN  POBRE, de Eloi Leclerq.      Fue mi 
libro de cabecera durante muchos años. Me sé de memoria muchos párrafos. Te animo a leerlo si no lo has hecho. Nos acerca al evangelio de tal manera que nos entran muchas ganas de aprender y vivir algo de Francisco.

Luego he conocido a una comunidad de hermanas clarisas a las que amo mucho y que me han hecho visible y concreta la llamada de San Francisco. Su vida es pura sencillez, fraternidad y compartir en la pobreza. 

También tengo otra amiga clarisa en otro monasterio. 

Hace años conocí a Seve, también franciscano. Un día nos pagó a un grupo muy grande la consumición que cada uno hizo. Dijo eso es la pobreza: compartir... compartiendo uno se empobrece. 

Hno Diego de la Comunidad
de los Antonianos en Madrid.
Hace muy poco he conocido a un hermano franciscano de 94 años: Hno. Diego. Su sentido del humor, su pobreza incluso externa, su bondad y oración llegaron muy fuerte a mi corazón. Se ha quedado ciego, le regalan lupas para leer pero no quiere ya nada más que amar.

También tengo una amiga que se siente franciscana desde su juventud. Un día iba con ella por la calle y se acercó al mendigo que vendía cosas que le daban para sobrevivir. Ella también le llevó algo y dialogó con él como un gran amigo.  


Francisco y su espíritu sigue hoy vivo.

y el mundo necesita de su ecologismo, oración,  pobreza, amor universal... 

miércoles, 3 de octubre de 2012

MÁRTIRES DE MADRID


Crescencio Ortiz blanco sacerdote
Ángel Martínez Miguelez
Gabriel Sáiz Gutierrez religioso
Nicesio Pérez del Palomar religioso
Gregorio Zugasti, religioso
Aniceto Lizasoain Lizaso, religioso
José María Urruchi Ortiz, sacerdote
Máximo Perea Pinedo, religioso
Vicente N. Renuncio Toribio, sacerdote

http://www.redentoristas.org/martiresmadrid.html#martiresmadrid